
En la Europa de los siglos XIV al XVIII, una mujer con un comportamiento algo extraño, que chocase a sus paisanos, era inmediatamente tachada de bruja. A partir de ese momento, no había desgracia que ocurriese en el pueblo, que no se le imputase a ella. La cosa solía acabar en linchamiento. No hay manera de saber cuantas pobres mujeres acabaron su vida así. Pero si hablamos de condenas por brujería llevadas a cabo por tribunales sí hay estimaciones. Se cree que en todo el mundo, desde Rusia hasta América, desde Escandinavia hasta España, desde 1325, fecha en que un tribunal condenó a muerte por primera vez a una bruja en Irlanda, hasta 1782 en Suiza, última condena a una bruja, se mataron unas 60.000 brujas. En estas condenas entran tribunales eclesiásticos, católicos y protestantes, civiles reales o locales, etc. Pues bien, de estas muertes, «sólo» unas 7500 lo fueron por la Inquisición. También hay que reseñar que en algún momento entre 1605 y 1621, que fue el periodo del pontificado de Paulo V, este Papa prohibió la pena de muerte para las brujas. Es decir, la Iglesia católica suspendió esta barbarie más de 160 años antes de la última ejecución «legal» de una bruja en el mundo. Por otro lado, la inmensa mayoría de los juicios a brujas llevados a cabo por la Inquisición acababan en absolución y, con toda seguridad, una persona que era acusada de brujería por el vulgo, juzgada por la Inquisición y declarada inocente, se salvaba del linchamiento porque, a partir de ese momento estaba protegida por el tribunal que la había absuelto. Se puede afirmar, sin lugar a dudas, que la Inquisición salvo muchas más vidas de supuestas brujas que aquellas a las que condenó. La cifra de 60.000 brujas ejecutadas en ese tiempo es estimativa. No así la de las juzgadas y ejecutadas por la Inquisición, puesto que todos y cada uno de sus procesos están debidamente documentados, cosa que no ocurría con el resto de los tribunales. De lo que no cabe duda es de la burda y malintencionada mentira de un estúpido y tendencioso «best seller» que dice que la Inquisición quemó a seis millones de brujas. Sin embargo, hay que decir que, en una época como aquella en la que la superstición era moneda corriente, se daban algunos casos de auténticos asesinatos rituales —como sigue ocurriendo hoy en día. Con altísima probabilidad, los casos de condena de la Inquisición respondían, en la inmensa mayoría de los casos, a éstos.
No obstante, sigo diciendo lo que dije al antes; el número de casos debió ser CERO y por eso la Iglesia ha pedido el perdón del que hablé al principio.
Si hablamos del caso de herejes, las cifras son muchísimo más bajas, aunque también mucho más injustas, puesto que hablamos de condenar y matar a alguien por sus ideas y creencias. Sin embargo, todo hereje se podía salvar de la muerte abjurando de sus ideas. Cierto que esto es una afrenta a la dignidad, pero en cualquier caso no es lo mismo que matar. Sin la menor duda, la Inquisición vino a hacer que las condenas por herejía, que existían antes que ella, fuesen menores, al ofrecer muchas más garantías procesales que cualquier otro tribunal. Desde luego que esto no elimina la responsabilidad de la Iglesia y, por eso, otra vez, la petición de perdón.
Es verdad que el método de ejecutar las penas, la hoguera, era brutal. Pero conviene recordar que era un método civil, previo a que existiese la Inquisición. En el año 1220, doce antes de que se fundara la Inquisición en 1232, Federico II Hoffestaufen, emperador de Alemania, poco amigo del Papa, excomulgado por él, hizo extensiva a los herejes la muerte en la hoguera que era un método de ejecución civil corriente. Sabemos, por ejemplo, que el Dante, tras ser expulsado de Florencia por las rivalidades políticas entre las facciones de los «bianchi» y los «neri», fue condenado a morir en la hoguera si volvía a su ciudad natal. También hay que decir que en casi todos los casos de la Inquisición se mataba a los condenados en la picota, antes de prender la hoguera, evitándoles el horrible sufrimiento.
Había muchos tipos de cuestiones, además de la brujería y la herejía, por los que una persona podía ser juzgada por la Inquisición o por otro tribunal. La seguridad jurídica y procesal que ofrecían los tribunales de la Inquisición eran mucho mayores que los de cualquier otro. Por eso cualquiera que pudiese elegir ser juzgada por un tribunal de la Inquisición o por otro, prefería serlo por el primero.
Debo hablar aquí de la tortura. La tortura era, en esas épocas, un medio procesal tan corriente como brutal. Pero, una vez más y sin que esto sirva de excusa, porque su uso debió ser CERO, la Inquisición la utilizaba de manera menos frecuente que cualquier otro tribunal. Era el único que distinguía entre «territio realis» y «territio verbalis». Al acusado se le mostraban primero los instrumentos de tortura —que también habían sido «diseñados» por los poderes civiles— y se le daba un tiempo para reflexionar. Esto era la «territio verbalis». Sólo después de un tiempo, si el reo persistía, se le aplicaba la «territio realis» que era la aplicación real de la tortura. Ningún otro tribunal daba esta oportunidad y, en cualquier caso, para llegar a la «territio verbalis» la Inquisición era mucho más escrupulosa que cualquier tribunal para aplicar la «realis». Repito, y lo haré hasta la saciedad, que esto no es, de ningún modo una excusa. La tortura debería haber sido un método procesal totalmente prohibido por la Iglesia. Por eso, una vez más, la petición de perdón. Pero estimo imprescindible evitar el error de óptica histórica de juzgar una época con los raseros de otra.
En otro orden de cosas, no deja de sorprenderme que los que atacan a la Iglesia por la Inquisición no tengan ojos para ver a la Iglesia desde otra perspectiva. Durante siglos, la Iglesia ha sido la educación pública, la sanidad pública y la prestación social pública a los desvalidos. Aún hoy, si uno busca en un mapamundi —o en una ciudad opulenta— quién está al lado de aquellos con los que nadie quisiera pasar una hora, verá que los que están allí son, en su inmensa mayoría, católicos. Y que dicen estar allí por Cristo y que es la Iglesia católica la que les da a Cristo y, con Él, la fuerza para estar allí. No un año ni dos, sino toda la vida. Así que me parece que —nobleza obliga— también los aquejados por esta extraña ceguera selectiva deberían pedir perdón a la Iglesia por ella.
WASHINGTON (Reuters) — El
Senado de
Estados Unidos, mostrando un inusual bipartidismo en tiempo de elecciones, aprobó el jueves con rapidez 600 millones de dólares en
fondos para ayudar a
asegurar la frontera sur del país con México.
La medida
demócrata para controlar la frontera fue aprobada de manera unánime en una sesión nocturna que buscaba concluir las labores del Senado
antes del inicio de un receso de cinco semanas.
El senador
Charles Schumer, quien presentó el proyecto de ley, dijo que pagaría por la contratación de 1,500 nuevos
agentes federales para patrullar la frontera, donde el flujo de
inmigrantes ilegales se ha convertido en un espinoso tema que podría jugar un papel clave en el resultado de las elecciones legislativa del 2 de noviembre.
Los demócratas tienen mayorías en el Senado y la
Cámara de
Representantes, pero sondeos de opinión pública muestran que los republicanos están ganando terreno con una agenda que incluye un llamado para perseguir a la inmigración ilegal.
La Cámara de Representantes había aprobado una medida similar por 700 millones de dólares. Pero las diferencias deberán ser resueltas antes de que el proyecto sobre los nuevos fondos pueda ser enviado al presidente
Barack Obama para que lo firme y convierta en ley.
Schumer dijo que la inyección de fondos adicionales ayudaría a "hacer la frontera de Estados Unidos lo más segura posible".
El senador republicano
John McCain, cuyo estado natal de
Arizona es un punto de cruce ilegal de la frontera, dijo: "Esta es una propuesta de legislación importante".
Además de sumar agentes a la frontera, el dinero aumentaría el uso de
aviones no tripulados para supervisar las actividades por aire. También mejoraría las comunicaciones entre las agencias federales y ayudaría a financiar las investigaciones sobre las actividades del narcotráfico en la frontera, dijo Schumer.

La medida no aumentaría el déficit federal, ya que aumentará las tarifas a varias compañías extranjeras que "explotan" un programa de
visas de Estados Unidos para importar trabajadores desde el exterior, afirmó.
Anteriormente este año, la legislatura estatal de Arizona aprobó una ley para intentar expulsar a casi medio millón de
inmigrantes ilegales del estado y detener el flujo de personas y drogas a través de la frontera con México.
Una jueza federal bloqueó los elementos más controvertidos de la ley, dando una victoria al Gobierno de Obama, que sostiene que la medida era inconstitucional.
Obama y sus correligionarios demócratas respaldan una reforma detallada a la
política de inmigración para fortalecer la seguridad en la frontera, pero también para dar una vía a la ciudadanía a los 11 millones de inmigrantes ilegales que viven en Estados Unidos y que no hayan cometido delitos graves.

Por qué el día martes 13 resulta ser tan mítico? ¿A qué se debe que este día en particular sea considerado como de mala suerte o maldito? ¿Qué hay detrás de esta enigmática fecha? ¿De dónde viene esta costumbre?

En las culturas de España, Grecia y los países de América Latina, el martes 13 es considerado un día de mala suerte. Hay mucha gente con fobia a este día, que no viaja a ningún lado por superstición. La fobia a este día se llama Trezidavomartiofobia.
Las connotaciones negativas que se le dan al martes 13 no tienen fundamentos científicos, por lo cual se debe tener muy claro que sólo se trata de un mito ó superstición.
Incluso hay mucha gente que lo ha tomado al revés, por lo cual dentro de sus creencias, lo consideran como un día de buena suerte. Tanto así, que durante ese día muchos apuestan por ese número en los juegos de azar.
Las connotaciones aplicadas a este día son iguales a las del viernes 13 en las culturas anglosajonas o el viernes 17 en Italia.
Por qué el 13
Por su lado el número trece desde la antigüedad fue considerado como de mal augurio ya que en la Última Cena de Jesucristo, había doce apóstoles y el que murió, Jesucristo, fue el número 13. La Cábala enumera a 13 espíritus malignos, al igual que las leyendas nórdicas; en el Apocalipsis, su capítulo 13 corresponde al anticristo y a la bestia. También una leyenda escandinava cuenta que, según la misma tradición, en una cena de dioses en el Valhalla, Loki, el espíritu del mal, era el 13° invitado. En el Tarot, este número hace referencia a la muerte.
Por qué el Martes
Por su parte, la combinación con el día Martes tiene su origen a finales de la Edad Media. El martes 29 de mayo de 1453 cayó la ciudad de Constantinopla. Según parece, el papa y las Repúblicas de Venecia y Génova enviaron una flotilla de ayuda a la ciudad sitiada, pero ésta caería antes de que llegaran. Cuando la flota de socorro iba a entrar por el estrecho de los Dardanelos, se cruzaron con unos pocos barcos de refugiados que huían de la ciudad conquistada; al preguntar cuándo había caído, éstos respondieron que el Martes. La caída de Constantinopla supuso un profundo trauma para las potencias cristianas, y el día de su caída, el Martes, asociado además al dios de la guerra pagano, pasó a considerarse de mala suerte.
Martes es una palabra que desciende del nombre del planeta Marte, que en la Edad Media lo llamaban "el pequeño maléfico" y que significa voluntad, energía, tensión y agresividad. Marte, ( o Ares según la mitología griega), es el dios de la guerra, por lo cual el día martes está regido por el planeta rojo, el de la destrucción, la sangre y la violencia. Además, la leyenda dice que un día martes 13 se produjo la confusión de lenguas en la Torre de Babel.
No todo individuo que haya maltratado a animales acabará siendo un asesino en serie, pero casi todos los asesinos en serie cometieron actos de crueldad con animales.
Dr. Randall Lockwood, psicólogo, vicepresidente Humane Society of the USA.
"La crueldad hacia los animales no es una válvula de escape inofensiva en un individuo sano... es una señal de alarma".
Supervisor y Agente Especial del FBI Allen Brantley.
El FBI conoce la relación y la utiliza en la elaboración de perfiles de asesinos en serie. Algunos de los más conocidos como Jeffrey Dahmer, Alberto Desalvo, David Berkowitz o el "Vampiro de Dusseldorf" empezaron sus fantasías de torturas y crueldad con animales no humanos. En un estudio de 36 asesinos múltiples convictos llevado a cabo por el FBI en 1970, el 46 % declararon haber torturado animales durante su adolescencia.
JEFFREY L. DAHMER confesó haber asesinado, desmembrado y, en algunos, casos, cometido actos de canibalismo con 17 varones. De niño, Dahmer empalaba perros y clavaba estacas a gatos en su jardín. Dahmer fue condenado a muerte, pero antes de que se llevara a cabo la sentencia, otro preso acabó con él en 1994.
EDMUND EMIL KEMPER III fue condenado en 1973 por 8 cargos de asesinato en primer grado (8 mujeres incluyendo a su propia madre) A los 13 años mataba a los gatos del vecindario (a veces enterrándolos vivos), ponía sus cabezas en estacas y hacía conjuros con sus "trofeos". Cortó a rebanadas la cabeza de un gato con un machete, decapitó a su propio gato y lo troceó... Exactamente lo mismo que hizo con su madre años más tarde.
ALBERT DESALVO El "Estrangulador de Boston" mató a 13 mujeres en 1962-3, pero fue sentenciado a cadena perpetua por robo armado, asalto y delitos sexuales hacia 4 mujeres. Cuando era joven, atrapaba gatos y perros en jaulas y se divertía lanzándoles flechas a través de las rejas.
LUKE WOODHAM (Pearl, MS) A los 16 años, apuñaló hasta la muerte a su madre y luego se dirigió al Instituto, donde disparó a sus compañeros, asesinando a 2 e hiriendo a otros 7. Anteriormente, Woodham había relatado en su diario cómo pegó, quemó y torturó a su perro, Sparkle, hasta la muerte, describiendo esta atrocidad como "verdadera belleza". Un vecino fue testigo de parte de la tortura a Sparkle, pero no lo denunció (seguramente nunca hubiera imaginado lo que puede esconderse detrás de semejante acto, a parte de la crueldad intrínseca). En junio de 1998 se le declaró culpable de 3 asesinatos entre otros delitos, por los que fue sentenciado a más de 3 cadenas perpetuas.

KIP KINKEL (Springfield, OR) A los 15 años asesinó a sus padres e incendió la cafetería de su Instituto, causando la muerte a 2 alumnos e hiriendo a otros 22. "Siempre nos explicaba lo que hacía con los animales... Le gustaba torturarlos y contárnoslo. Decapitaba gatos, biseccionaba ardillas... " declaró un compañero de fútbol americano de Kip Kinkel, en el New York Times 5/22/98 En el mismo artículo, un compañero de clase afirmaba que "He had a short temper... He said he blew up a cow once. Durante el asalto a la cafetería su cara era normal, parecía que lo hiciera cada día... " Y lo hacía cada día, pero nadie lo tomaba en serio si sus víctimas tenían 4 patas -agregó el columnista del Denver Post Chuck Green-.

ERIC HARRIS y DYLAN KLEBOLD (Littleton, CO) de 18, y 17 años respectivamente, llevaron pistolas a su Instituto y asesinaron a 12 estudiantes y un profesor antes de suicidarse. Varios amigos afirmaron que a Harris le gustaba aplastar las cabezas de ratones con una regla y prenderles fuego. Según la prensa, el Reverendo Don Marxhausen, que ofició el funeral de Dylan Klebold, dijo: "Sí, los padres sabían que el chico tenía armas de fuego en casa, pero creían que era para disparar a pájaros carpinteros".
Núria Querol